(+34) 952 369 639 | (+34) 617 368 070 lolacarrion@gmail.com

Recuperar la libertad perdida al volante es posible

    El miedo a conducir obliga a muchos conductores a renunciar a viajes, empleos y planes cotidianos

     

    Víctor y Laila, dos personas que participan en un programa de Europcar para superar la amaxofobia, que obliga a muchos conductores a renunciar a viajes, empleos y planes cotidianos, relatan por qué el miedo a conducir limitó durante años su autonomía y cómo vivieron volver a ponerse al volante, esta vez en el Circuito de Catalunya.

    El miedo a conducir no siempre empieza al arrancar el coche. A veces aparece antes, al pensar en una autovía, en una rotonda, en el tráfico de una gran ciudad o en la posibilidad de perder el control. Para muchas personas, ese temor acaba convirtiéndose en una renuncia silenciosa: dejar de hacer viajes, depender de familiares o amigos, limitar planes cotidianos, rechazar oportunidades laborales o elegir dónde vivir en función de si hay transporte público. Es lo que les ocurrió a Víctor y Laila, dos de las seis personas que participan en un programa de Europcar para superar la amaxofobia, un problema que llega a afectar de uno u otro modo a unos nueve millones de conductores en España.

    La amaxofobia es una realidad silenciosa, mucho más extendida de lo que habitualmente se percibe. Así, el 28 % de los conductores en España «reconoce sentir miedo al volante en determinadas circunstancias, mientras que un 6 % sufre un miedo incapacitante que puede llegar a impedir completamente la conducción», informó Europcar.

    Víctor Barceló tiene 29 años, nació en Viveiro (Lugo) y vive en Madrid desde hace años. Se sacó el carné muy joven, pero después dejó de conducir. Primero fue «la falta de práctica», luego «el cambio de entorno» y, finalmente, «la pérdida de confianza». “Llegar a Madrid y ver cómo es el tráfico fue como decir: yo aquí no cojo un coche ni de broma”, explicó tras participar en la jornada de ‘su debut’ celebrada en el Circuito de Montmeló (Barcelona).

    En su caso, el miedo surgió por haber dejado pasar el tiempo. “Lo fui atrasando y atrasando, y al final eso te genera un miedo, un rechazo”. Esa fobia empezó a «condicionar decisiones pequeñas, pero importantes«. Cuando volvía a Galicia, dependía de otras personas para desplazarse: “Cada vez que quiero ir a la playa o a otro sitio, dependes de tus amigos, de quién te lleve”.

    Descubre cómo superar la Amaxofobia o miedo a conducir

    Pérdida de libertad

    La sensación de pérdida de autonomía es una de las claves de la amaxofobia. El carné sigue ahí, pero el coche «deja de ser una herramienta de libertad y se convierte en una fuente de ansiedad». Víctor lo resumió con una frase sencilla: “Muchas veces dices: qué bien me vendría coger un coche e irme donde quisiera”. Por eso, después de pasar por sesiones de psicología, simulador y conducción real, aseguró que ahora quiere dar el siguiente paso: volver a Galicia y decir “me voy yo a la playa en mi coche”.

    Por su parte, la presentadora de televisión Laila Jiménez, de 43 años, llevaba dos décadas sin conducir. Se sacó el carné muy joven, «con ganas de independencia», pero un accidente sufrido en su grupo de amigos durante un verano le cambió la relación con el coche. Ella no conducía, pero el impacto emocional fue suficiente para que el miedo se instalara. “Cogí un miedo atroz y cometí el error de no volver a coger nunca el coche”.

    Durante años normalizó esa renuncia. Si no podía llegar a una playa, iba a otra. Si alguien tenía que llevarla, se adaptaba. Si un plan dependía del coche, lo reorganizaba. “Dejas de hacer cosas, pero lo vas normalizando”, explicó. En su caso, la amaxofobia no era solo miedo a una máquina, sino también «a lo que podía ocurrir en la carretera, a equivocarse, a bloquearse o a no tener el control».

    Antes de volver a ponerse al volante en el Circuito de Catalunya (Montmeló) Laila lo pasó “fatal”. “Tenía los hombros en las orejas, de lo tensa que estaba”, relató. También sintió «ahogo y presión». Sin embargo, «algo cambió» durante la experiencia: “Creo que me conecté con la niña de 19 años que quería ser independiente”. Al terminar la primera vuelta, no pidió bajarse del coche, sino dar otra más. “De repente es como: vale, somos dos. No es la máquina por un lado y yo por otro. Puedo dominarlo”, señaló al bajar del coche.

     

    Gaming theraphy

    Víctor y Laila forman parte de ‘Gaming Therapy’, un programa impulsado por Europcar con la psicoterapeuta Cristina Rojas, especialista en miedo a conducir. La iniciativa plantea una exposición progresiva, controlada y segura: primero desde casa, mediante un videojuego; después en un simulador; y finalmente en un vehículo real. El objetivo es que la persona no se enfrente de golpe a la carretera, sino que recupere confianza paso a paso.

    La directora general adjunta de Europcar para España y Portugal, Isabel Martínez, subrayó que el proyecto busca visibilizar un problema frecuente, pero todavía poco reconocido: “Hay que hablar de este problema y darlo a conocer para que la gente se anime a pedir ayuda”. Según los datos difundidos por la compañía, esta fobia afecta en mayor o menor medida a millones de personas en España, pero «entre el 70 y el 90 % de quienes reciben ayuda especializada consiguen volver a ponerse al volante, aunque menos de tres de cada diez personas afectadas llega a buscar apoyo profesional«, aseguró.

    Martínez destacó que «una de las barreras es la vergüenza». El miedo a conducir puede vivirse en silencio, especialmente en personas que sienten que “deberían” poder conducir por tener carné o por presión social. La directiva señaló, además, que todavía pesan determinados estereotipos, como la idea de que un hombre no puede reconocer que le da miedo ponerse al volante.

    Descubre cómo superar la Amaxofobia o miedo a conducir

    Movilidad inclusiva

    La movilidad tiene también una dimensión social. Martínez explicó que la compañía de alquiler de coches «trabaja para que las personas puedan desplazarse con independencia de sus circunstancias», ya sea porque necesitan un vehículo térmico o eléctrico, porque tienen una discapacidad o porque sufren una fobia. “Lo importante es que puedan hacerlo con seguridad y tranquilidad”, resumió Martínez.

    Vinculó este proyecto con la movilidad inclusiva y accesible. Recordó que Europcar cuenta con soluciones y adaptaciones para personas con discapacidad, aunque muchas veces los usuarios no saben que existen.

    El programa cuenta también con una web específica, ‘Pierde el miedo a conducir’, en la que las personas interesadas pueden consultar información, acceder a contenidos virtuales y orientarse sobre cómo afrontar la amaxofobia.

    Por su parte, la psicoterapeuta Cristina Rojas insistió en que el primer paso para superar la amaxofobia es «normalizar lo que ocurre». “Lo primero es que la persona no se sienta un bicho raro, porque esto lo sufren muchísimas personas”. A partir de ahí, recomendó hablarlo en entornos seguros y buscar ayuda especializada, porque «enfrentarse al miedo sin acompañamiento puede generar más ansiedad, más malestar y más frustración».

     

    Acompañamiento emocional

    Rojas explicó que el tratamiento no consiste únicamente en enseñar a conducir mejor, sino en acompañar emocionalmente a la persona: «Hay que trabajar los pensamientos asociados al miedo, los síntomas físicos de la ansiedad y la sensación de falta de control. Es un acompañamiento para que la persona recupere su confianza y seguridad”.

    La intención tras esta primera toma de contacto en el circuito es que cada participante lleve lo aprendido a su vida cotidiana: conducir por su ciudad, volver a coger una autopista, atravesar un túnel, circular por una vía pública o realizar un trayecto que antes evitaba. “El objetivo es que vuelvan a recuperar su vida, su libertad y su sensación de autonomía”, afirmó.

    Víctor también cree que el mensaje principal es que este miedo se puede tratar. “Tampoco mucha gente sabe que hay terapia para conducir. Pues sí, existe”, explicó. A quienes están en una situación parecida les recomendó no seguir aplazando el problema indefinidamente: “Al final, muchas veces lo atrasas y lo atrasas. Los problemas hay que intentar enfrentarlos dentro de lo posible”.

     

    Clases de refuerzo

    Laila, por su parte, salió del coche «con una sensación distinta a la que tenía al entrar». Después de 20 años evitando el volante, la experiencia no borró todo el miedo de golpe, pero sí le permitió comprobar que «podía volver a intentarlo». Su siguiente paso será seguir con clases de refuerzo, aunque tiene claro que «necesita hacerlo con profesionales que comprendan tanto la parte técnica de la conducción como la parte emocional».

    Para quienes sufren amaxofobia, la diferencia entre conducir o no hacerlo puede parecer una cuestión menor desde fuera. Sin embargo, para las personas afectadas puede marcar la posibilidad de aceptar un trabajo, visitar a la familia, viajar, ir a una playa, elegir un lugar donde vivir o no depender siempre de otros. Por eso, Europcar y los especialistas que participan en este programa insistieron en que el miedo a conducir debe dejar de vivirse como una rareza individual y empezar a abordarse como «un problema frecuente, tratable y con solución».

    Descubre cómo superar la Amaxofobia o miedo a conducir

    Te ayudamos a superar el miedo a conducir

    La amaxofobia o miedo a conducir afecta al 28% de los conductores en España, llegando a incapacitar por completo al 6% de ellos. Detrás de este temor no suele haber una falta de habilidad técnica, sino factores emocionales como la pérdida de confianza tras años de evitación, el impacto de vivencias traumáticas (accidentes pasados) o la ansiedad ante la sensación de perder el control en la carretera.

    Esta situación repercute directamente en la vida de quienes la sufren, limitando su libertad, condicionando sus decisiones laborales, restringiendo sus planes de ocio y obligándoles a depender continuamente de terceros.

    Sin embargo, el aspecto más esperanzador que refleja la evidencia es que entre el 70% y el 90% de las personas que reciben ayuda profesional especializada consiguen volver a ponerse al volante con éxito. Superar la amaxofobia no requiere exponerse al peligro sin preparación, sino realizar un proceso progresivo de acompañamiento emocional. Es necesario abordar las ideas distorsionadas, la sintomatología física de la ansiedad y la falta de seguridad para normalizar el problema y eliminar la vergüenza social asociada.

    Si sientes que el miedo al volante limita tu vida cotidiana, en el Centro de Psicología Lola Carrión entendemos que la amaxofobia no es solo un bloqueo con una máquina, sino una respuesta emocional ante la pérdida de control y la ansiedad. Con la orientación adecuada y un tratamiento adaptado a tu ritmo, es posible desactivar los pensamientos de temor, gestionar la ansiedad corporal y reconstruir tu confianza paso a paso.

    Psicología clínica y desarrollo personal en Málaga

    No tienes por qué seguir posponiendo tu bienestar ni renunciar a tu autonomía: pedir ayuda profesional es el primer paso para volver a tomar el control de tu vida y disfrutar de la libertad de conducir.

    En el Centro de Psicología Lola Carrión llevamos más de veinte años ayudando a que las personas mejoren su calidad de vida en Málaga.